La inteligencia artificial (IA) ya forma parte de la rutina en muchas clínicas veterinarias, sobre todo en la interpretación de imágenes. Pero ¿qué tan confiable es? Un estudio publicado en la revista Veterinary Radiology & Ultrasound comparó un software de IA con el criterio de un radiólogo veterinario certificado en un problema frecuente en urgencias: el edema pulmonar cardiogénico en perros.
El estudio
Se analizaron 500 radiografías de tórax consecutivas de un servicio de urgencias, de las cuales 481 tenían calidad técnica suficiente. El software alcanzó una exactitud de 92,3 %, una sensibilidad de 91,3 % y una especificidad de 92,4 %. De los 46 perros con edema pulmonar cardiogénico, identificó correctamente 42.
La letra pequeña
El valor predictivo negativo fue de 99 %: cuando la IA dice que no hay edema, casi siempre acierta. Sin embargo, el valor predictivo positivo fue de solo 56 %, es decir, muchas alertas eran falsos positivos. Por eso los autores la plantean como un apoyo para tomar decisiones cuando no hay un radiólogo disponible, no como un reemplazo.
Cómo usarla bien
La IA puede agilizar el triaje y servir de segunda opinión, pero sus resultados deben integrarse con el examen clínico, la historia del paciente y, cuando sea posible, la lectura de un especialista. Validar estas herramientas en las poblaciones y equipos de cada clínica será clave para su adopción responsable.
Fuentes
Imagen destacada: Autor desconocido, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.
Last modified: 2 octubre, 2026