La peste bovina fue, según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, antes OIE), la enfermedad del ganado más letal de la historia. Afectaba a bovinos, búfalos y otros rumiantes, y en algunos rebaños la mortalidad llegaba al 100 %. En mayo de 2011, la Asamblea General de la OMSA declaró al mundo libre de la enfermedad, y en junio la FAO hizo lo propio.
Una enfermedad que cambió la historia
Originaria de Asia central, la peste bovina viajó con el comercio y las guerras por Asia, Europa y África, donde a finales del siglo XIX causó hambrunas al diezmar el ganado y la fauna silvestre. Los animales presentaban fiebre, erosiones en la boca, secreciones nasales y oculares, diarrea profusa y deshidratación, y solían morir en 10 a 15 días.
El origen de la cooperación internacional
La propia veterinaria moderna le debe mucho a esta enfermedad. Las epidemias del siglo XVIII impulsaron la creación de la primera escuela de veterinaria en Lyon, en 1761. Y en 1920, un brote en Bélgica causado por ganado cebú procedente de la India llevó a la conferencia de París de 1921 que dio origen, en 1924, a la actual OMSA.
Cómo se logró
La erradicación combinó vacunas eficaces y baratas, campañas masivas de vacunación, vigilancia epidemiológica y la participación de veterinarios y ganaderos en zonas remotas. El último caso confirmado se registró en Kenia en 2001; tras años de vigilancia, en 2011 se declaró la erradicación. Hoy el reto es mantener seguras las reservas de virus que quedan en laboratorios de alta contención.
Fuentes
- Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA/WOAH): Rinderpest
- AVMA / JAVMA News: Pioneering a profession (2011)
Imagen destacada: Deon TerBlanche, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.
Last modified: 2 octubre, 2026